Química: aspectos generales

Química en el hogar.

Nos da la clave para entender por qué no se puede mezclar la lejía (hipoclorito de sodio) con amoniaco (NH3), o por qué no se puede mezclar el hipoclorito de sodio con ácido clorhídrico (sulfamán). Al leer una reacción química como, podemos interpretar que el Cl2 (g) puede llegar tanto a nuestra piel, como a nuestro tracto respiratorio y causar daños en ambos tejidos.

Química en la alimentación

Uno de los mayores exportadores de arroz del mundo es la India. Mucha de la agua utilizada para regar los arrozales está contaminada con arsénico, un elemento químico que puede causar enfermedades de la piel, cáncer, etc. Una ría que esté junto a una fábrica de celulosa, puede estar vertiendo mercurio y plomo, y estos incorporarse en los pescados, mejillones que nosotros consumimos. Algunos envases contienen bisfenol, un compuesto cancerígeno. Básicamente con el conocimiento y la aplicación de la química podemos evitar aquello que nos perjudica la salud y saber el mecanismo por el cual afecta la salud.

Química ambiental

Un efecto de la actividad industrial y de las emisiones de los coches es el calentamiento global por la emisión de CO2. Hay ciertos aerosoles basados en cloro (clorofluorocarbonados) que liberan radicales de cloro bajo acción de la luz ultravioleta. Estos radicales rompen la molécula de ozono (O3) a oxígeno diatómico. Las emisiones de SO2 provenientes de la oxidación del azufre y del proceso de síntesis de ácido sulfúrico, y la emisión de los óxidos de nitrógeno generan la lluvia ácida.