Información COVID 19

Sección que abarca de forma general algunos aspectos sobre el COVID-19. Para mayor detalle, consultar las charlas disponibles relacionadas a algún aspecto específico sobre este virus.

Figura 1. Representación del COVID-19, con la proteína S o spike, en rojo.

¿Qué es el COVID-19?

El COVID-19 es un virus del género Betacoranovirus, familia Coronaviridae y orden Nidovirales. Se detectó en la ciudad de Wuhan-China a finales del 2019, y debido a su parecido al síndrome respiratorio agudo (SARS), el COVID-19 también es nombrado análogamente como SARS-CoV-2. Es el séptimo de los miembros de coronavirus que han infectado a humanos.

¿Qué estructura tiene el COVID-19?

Es un virus esférico o pleomórfico (que puede cambiar su forma) y contiene RNA de una sola hebra (sentido positivo). Las principales proteínas del virus son la S (espiga = spike), E (envoltura) M (membrana) y N (nucleoproteína). Los coronavirus presentan el genoma más grande (26.4 a 31.7 kilobases) entre los virus basados en ARN. El COVID-19 tiene aproximadamente de 29844 a 29982 bases en su genoma. El virus tiene también 16 proteínas no estructurales (nsp) que están involucradas en procesos como la replicación del virus.

¿Cuál es el mecanismo de entrada del virus SARS-CoV-2 en las células humanas?

El mecanismo de entrada de este virus se basa en la interacción de la proteína espiga (1273 aminoácidos) del virus (Figura 2) con un receptor ACE2, localizado en diferentes células humanas (incluyendo las células del epitelio alveolar). Este receptor ACE2 se encarga, en condiciones normales, de convertir la angiotensina II (hormona que tiene efecto vasoconstrictor y de aumento de la presión sanguínea) en una molécula inactiva. Por tanto, el Covid-19 al unirse a este receptor, puede interferir con la función normal fisiológica. Es importante mencionar, que para que la proteína spike pueda interactuar con la ACE2, esta debe ser «preparada y cortada» por una proteína TMPRSS2, que se encuentra expresada en la superficie celular.

Figura 2. Interacción del SARS-CoV y SARS-CoV-2 (COVID-19) con su receptor. En la primera etapa, la proteína espiga (spike) del virus debe ser activada por la proteina TMPRSS2. (1)

¿Qué anticuerpos son importantes en un persona que se ha recuperado del SARS-CoV-2? Los anticuerpos importantes que deben estar presentes para ofrecer una protección efectiva contra el SARS-CoV-2 son: IgM (aparece al 9-10 día en una persona que se infecta), IgG (aparece al 15-21 día) y la IgA (aparece más tardíamente). Este último anticuerpo está presente en las mucosas , lágrimas o vías respiratorias y, por tanto, ofrece la primera barrera de resistencia contra el virus. La capacidad de algunas vacunas de generar IgA aporta ventaja con respecto a las que no lo hacen (explicado más adelante).

¿Qué son las cepas del Covid-19?

Son variedades de este virus que comporten una homología del 99,9% en su genoma y que han surgido a partir de un proceso de mutación del virus. Algunas de estas mutaciones permiten que el virus infecte con mayor facilidad, sin implicar que el cuadro clínico sea más agresivo. Por ejemplo, al final de febrero del 2019, la mutación G614 surgió de la original D614 mutación en la base 23403).

¿Qué vacunas se están desarrollando?

Se están desarrollando vacunas con distintos tipos de estrategias: virus atenuado, virus desactivado, vector que se replica, vector que no se replica, ADN o ARN que exprese la proteína espiga junto a adyuvantes (boosters), ADN o ARN encapsulado en liposomas, vacunas orales. También se está probando si la vacuna contra la tuberculosis ofrece inmunidad contra el COVID-19. Independiente del tipo de estrategia, lo importante es que se ofrezca inmunidad contra el virus, en casos de que la persona se infecte y que la respuesta inmune contra la vacuna sea suficiente y que no derive a una respuesta autoinmune. También, si alguien vacunado se exponga al virus, no llegue a desarrollar infección en los pulmones, y de esta manera no propague la enfermedad. Por tanto, al haber requisitos específicos, el desarrollo de una vacuna conlleva un tiempo prudencial antes de que pueda aplicarse a la población. Al mismo tiempo, con el desarrollo de la vacuna contra el COVID-19 se están empleando estrategias novedosas o que no han funcionado con otros virus. Por ejemplo, la electroporación para lograr que el ADN que codifica la proteína spike, entre en las células.

¿En qué se basan los tratamientos contra el SARS-CoV-2?

En forma general, se puede establecer que los tratamientos contra este virus tienen distintas dianas. La primera es evitar la entrada; en caso de que el virus entre a la célula, entonces la segunda diana es evitar que el virus escape del endosoma. La tercera diana es evitar su replicación, ya sea a través de la inhibición de la replicación del ARN o evitando el mecanismo de ensamblado del virus. Por último, están las terapias que modulan la respuesta inmune u otros síntomas de la enfermedad.

¿Que recomendaciones se pueden seguir para evitar la propagación del virus?

Una persona enferma puede propagar el virus. Por otro lado, los virus son muy pequeños (10-100 nm), por lo que la mascarilla puede ofrecer una protección parcial, pero no completa. El COVID-19 está en el rango de 60 a 140 nm (Figura 3a y 3b). Las mascarillas FFP2 filtran particulas de tamaños 300 nm con una eficiencia del 94%. También filtran partículas de tamaño 100 nm, pero con menor eficiencia. Las más recomendables podrían ser las FFP3.

El virus puede quedarse en la superficies de contacto varias horas, por lo que cualquier interacción de nuestra piel (especialmente las manos) con dicha superficie puede infectarnos. Se recomienda lavarse las manos con agua y jabón (30 segundos) y evitar el contacto de éstas con nuestra nariz u ojos. Aún llevando la mascarilla, es importante mantener el distanciamiento entre personas a más de uno o dos metros. Esto debe ser especialmente al estar con personas que representan el grupo de riesgo. Entre menor contacto tengamos con otras personas, menor las probabilidades de contagio. Por tanto, debe evitarse hacer viajes a otras ciudades, y en especial aquellos sitios donde hay mayor tasa de contagio.

Hay que ver las cifras de contagios más allá de un simple número. Por ejemplo, si un país tiene una tasa de letalidad del 4%, cada mil nuevos infectados se traduce a 40 personas que pierden la vida. Un mala gestión de control de la pandemia por el gobierno y por los ciudadanos puede aumentar la cantidad de personas que perecen a manos del COVID-19.

Figura 3 a) Representación del tamaño del COVID-19
Figura 3 b) TEM del COVID-19. N Engl J Med 2020; 382:727-733 (2)

¿Dónde se originó el virus?

Existen diversas especulaciones sobre el origen del virus. La que se manejó inicialmente era que se había originado en un mercado de Wuhan. Luego se sugirió que podía haberse «escapado» de algún laboratorio de alta seguridad de Wuhan. También se ha especulado que el virus se pudo haber originado fuera de China.

¿Es el virus de original natural o modificado?

Hay diferentes hipótesis sobre el origen del virus. Sin embargo, ya sea que provenga del pangolin o de murciélagos, ninguno de los virus de estos animales comparten un 99% del genoma del SARS-CoV-2 secuenciados en humanos.

Videos COVID-19: algunos vídeos en los que explico brevemente mecanismo de entrada del virus y tratamientos.

COVID 19. Predicción Panamá.

Para mayor información, incluyendo datos relacionados tratamientos y posibles interacciones entre fármacos, contáctenos a sjatunov@drsorel.es, +34636594340

Bibliografía

(1) Mousavizadeh, L.; Ghasemi, S. Genotype and Phenotype of COVID-19: Their Roles in Pathogenesis. J. Microbiol. Immunol. Infect. 2020. https://doi.org/https://doi.org/10.1016/j.jmii.2020.03.022.

(2) Zhu, N.; Zhang, D.; Wang, W.; Li, X.; Yang, B.; Song, J.; Zhao, X.; Huang, B.; Shi, W.; Lu, R.; Niu, P.; Zhan, F.; Ma, X.; Wang, D.; Xu, W.; Wu, G.; Gao, G. F.; Tan, W. A Novel Coronavirus from Patients with Pneumonia in China, 2019. N. Engl. J. Med. 2020, 382 (8), 727–733. https://doi.org/10.1056/NEJMoa2001017.